Cubiertas y terrazas



Este es un capítulo corto, porque la mayor parte de las operaciones que afectan a la cubierta plana hemos preferido pasarlas al capítulo de Impermeabilizaciones y Aislamiento". Simplemente mostramos las fotos en las que se desarrolla la base del sistema.

En la foto 001 y en la 002 mostramos la ejecución de guias con ladrillo hueco. Estas guias son las directrices para realizar los planos de pendientes que nos conducirán el agua hasta los sumideros. Mientras en una terraza o un paño de cubierta libre de obstáculos no representan mayor problema, cuando hay abundancia de chimeneas, casetones y otros elementos, exigen una cuidadosa disposición, con responsabilidad directa del proyectista.La tendencia en obra es simplificar y confiar en el relleno de hormigón para formar superficies alabeadas que suelen resultar mal, dejando depresiones que permiten la retención del agua, con el consiguiente peligro para la estanquidad.

La foto 003 nos permite ver las guias terminadas y pintadas, junto con la superficie de losa, con una mano de emulsión asfáltica, como acabado que separará el hormigón ligero de la estructura del forjado.

Las fotos 004, 005 y 006 nos muestran el extendido del hormigón ligero siguiendo las guias, y preparando el soporte que servirá de base para la impermeabilización. Es necesario ser muy cuidadoso en esta operación, ya que de ella depende en gran parte el correcto funcionamiento de la cubierta y la facilidad de su futuro mantenimiento.

Sobre la capa de pendientes se coloca la impermeabilización. Vamos a ver primero el caso de una cubierta pisable, como es el caso de una terraza de ático. En las fotos 007 y 008 apreciamos el proceso de impermeabilización, y un paño acabado. En las 009 y la 010 vemos la preparación de la prueba de estanquidad y la prueba de estanquidad en curso de un tramo de terraza. Esta prueba consiste en el llenado de agua de la cubierta hasta una altura de 15 cm durante veinticuatro horas.Precuaución lógica es no realizarla cuando amenaza tormenta o con lluvias persistentes. Sobre la lámina o láminas de impermeabilización ya probadas, se motan las placas de aislamiento, cuyo acopio vemos en la foto 011 que se protegen, antes de preparar para el solado, mediante una lámina geotextil, que llega a obra en rollos como el que muestra la foto 012

Vemos el montaje de estos elementos en las fotos 013 y 014, para luego, en la 015 y 016 ver ya el plastón extendido, como preparación para el solado.Solado que vemos terminado en la 017 y 018, mientras en la 019 vemos el detalle de un sumidero terminado. La dificultad del solado de las terrazas está en las pendientes necesarias para conducir las aguas a los sumideros. Los cortes de piezas que se advierten a los lados del sumider, permiten colocar horizontal la cara superior de este.

En el caso de una cubierta no visitable, utilizamos grava sobre la lámina geotextil. Vamos a ver en primer lugar, un defecto que hizo que se ordenase retirar la grava y cambiar de provedor. La foto 020 muestra el aspecto de la grava extendida, que es malo. La grava, en diámetro entre 40 y 20 mm como mínimo, debe estar exenta de tierra y barro, no debe contener arena, y debe presentar un aspecto limpio. Una grava sucia se irá lavando con el agua de lluvia, e irá obturando las salidas de los sumideros. La foto 021, más próxima, nos muestra otro defecto añadido. La grava no ha sido clasificada correctamente en origen, y vemos que tiene mezclado piñoncillo y chinarrilla, piedras de muy pequeño calibre, que, al ser pisadas por los servicios de mantenimiento, podrían dañar las capas inferiore, incluso la de impermeabilización al colarse por pequeños huecos. Como decíamos, se ordenó parar la operación de inmediato, y retirar el material utilizado.Como podemos ver en la foto 022, la grava que sustituye a la deficiente tiene un aspecto muy distinto, y ahora es aceptable.

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