En la obra que estamos tratando, como ya se indicó en el capítulo correspondiente, se decidió excavar por bataches, y, por lo tanto, por bataches se hicieron los muros.En las quince primeras fotografías damos la secuencia más simple con condiciones normales. Luego presentamos algun caso particular.
Damos una vista general en la que se advierten las zonas excavadas de forma alternada (foto 001), y luego mostramos la excavación de las zapatas de muro (fotos 002 y 003). Luego, la ferralla antes de colocarse, incluyendo la ferralla de un pilar que arranca desde el plano de la zapata (fotos 004 y 005).
Pasamos a mostrar la colocación de la ferralla de zapata. La protección de las tierras que veíamos en las excavaciones, está aquí reforzada con la puesta de la lámina impermeabilizante, conocida en obra como "huevera", debido a la forma de una de las marcas más conocidas. La fotografía 016 muestra los rollos, en cuyo interior se advierte la lámina textil, que impide que la tierra colmate los huecos que dejan las protuberancias de la lámina, por los que corre el agua.
Hormigonada la zapata, vemos como comienza a colocarse la ferralla de la cara exterior del muro. Se completa el paño con la lámina impermeabilizante.Las fotos 006,007 y 008 muestran la colocación de la ferralla en la zapata del muro, y las 009 y 010, la colocación de la ferralla del muro y la lámina de impermeabilización.La foto 011 muestra la colocación de la ferralla de la cara exterior del muro, y la 012, la ferralla terminada.
En la foto 013 vemos el encofrado del muro desde arriba, y detectamos un fallo en el separador de plástico, que, al estar mal posicionada su boca, se ha salido del redondo por la presión del encofrado. Hay que vigilar cuidadosamente esta circunstancia, porque es la que nos asegura un recubrimiento de hormigón acorde con la Norma.
El apuntalamiento del encofrado es un tema delicado, sobre todo en las condiciones que está el terreno, debido a lluvias persistentes. Es necesario asegurar muy bien los durmientes de apoyo de puntales, y es necesario anclar de forma segura las placas del encofrado al suelo, ya que, en caso contrario, el vaciado del hormigón puede hacerlas reflotar, elevarlas, y hacerles perder la verticalidad, al mismo tiempo que se sangra la pasta por la parte inferior, dejando coqueras.Foto 014. En una foto posterior vemos un ejemplo tomado de otra obra.La fotografía 015 muestra un muro por batache terminado.
Las fotos 017, 018 y 019 dejan ver el sistema de fijación del tope de los jabalcones de arriostramiento del encofrado. Se pueden advertir los redondos que se dejan previstos en la zapata,los "latiguillos", para utilizarlos para este fin. Las fotos 020 y 021 muestran las coqueras de las que hablábamos, y la 022 y 023 nos permiten ver la ejecución de los extremos de los muros hechos por bataches, en "boca de perro", buscando una mejor conexión con el colindante.La foto 024 muestra a un operario empalmando la ferralla del muro, atando las armaduras.
Las fotos siguientes las dedicamos a mostrar una operación básica para conseguir el aplomado y la correcta situación del muro. La 025 enseña los latiguillo que quedan hormigonados en la zapata, y que sirven para anclar el durmiente que servirá de base al arriostramiento. La 026 muestra el durmiente con los latiguillos cazados. Así aseguramos que el durmiente no se desplazará ante el empoje de los puntales jabalcones, que vemos en la 027 junto a la traba entre los paneles. La 028 nos permite ver estas trabas.
La foto 029 hace referencia a un muro encofrado a dos caras.Al no tener el respaldo del terreno, hay que hacer un doble encofrado, y solucionar las esquinas como se ve en la foto 030.En la 031 vemos un pilar que forma retallo en el muro, y la 032 nos enseña el efecto de un desencofrado defectuoso, prematuro, de uno de estos pilares en retallo. Ir a fotografias